ESCLAVITUD MODERNA

EsclavitudModerna

Engels acertó al afirmar que el trabajo es el motor del ser humano, que lo transformó de su aspecto primitivo a su actualidad sentipensante. Esa condición liberadora se atrofió a partir de la apropiación privada de los medios de producción y la división clasista de las sociedades.

Para entonces el trabajo pasó a ser forzado, se constituyó en fuente de la desigualdad y de la enajenación del ser humano. En el neoliberalismo esa sobreexplotación laboral se profundizó, varios derechos laborales proscribieron y en contraste se promovió una mayor apropiación monopólica del capital.

Esa es la lógica con la que actuaron los gobiernos desde el retorno a la democracia y es la receta, del Fondo Monetario Internacional, que está cumpliendo Moreno.

El FMI exige al régimen que flexibilice la jornada laboral para reorganizar el trabajo en jornadas de hasta 13 horas ininterrumpidas, incluidos los fines de semana. Además ordena que se legalicen los contratos por emprendimientos, que cambiarían el actual período trimestral de prueba por uno de tres años.

En definitiva, al aplicarse estas reformas crecerán los accidentes y enfermedades de trabajo, ya no se pagarán horas complementarias y suplementarias, las formas de contratación y de despido (para no indemnizar a los trabajadores) estarán flexibilizadas, ningún trabajador tendrá estabilidad laboral, etc.

Esta fórmula neoliberal oculta que se profundizará la enajenación del trabajador y la desvalorización de la fuerza del trabajo, esconde que se modernizará la esclavitud asalariada y se anularán algunos derechos humanos.

Puede que Moreno tenga mayoría legislativa para aprobar estas políticas contenidas en la Ley de Fomento Productivo II, pero no tiene la legitimidad para imponer su agenda neoliberal.

Este gobierno débil y sus aliados coyunturales enfrentarán la respuesta del movimiento social y sindical que teje sus alianzas, se fortalece y está presto a medir fuerzas en la calle. Quien tenga las mayorías decisivas tras de sí triunfará.

 

Francisco Escandón Guevara

Email:               fcoescandog@gmail.com

fescandonguevara@yahoo.com

Blog:                 fescandonguevara.wordpress.com

Twitter:            @PanchoEscandon

Facebook:        https://www.facebook.com/francisco.escandonguevara

 

Anuncios

JULIO CÉSAR TRUJILLO

JCT 

La casi nonagenaria vida de Julio César Trujillo resume los avatares de la democracia ecuatoriana, siempre enrevesada por la disputa del poder político del Estado y las polémicas derivadas.

Su partidismo ambulatorio, la etapa menos conocida de su honrosa existencia, está olvidado por la amnesia colectiva y se prioriza el inmediatismo social como juez decisivo de la historia.

Simpatizantes y detractores opinarán del abogado defensor de la juventud que impulsó la Consulta Popular sobre el destino del Yasuní, amenazado por la extracción petrolera transnacional.

Partidarios y rivales recordarán al valiente anciano que, junto a los miembros de la Comisión Nacional Anticorrupción, develó los ilegales negociados de la década anterior, incluso a riesgo de su libertad amenazada por la justicia servil al caudillo.

Seguidores y adversarios evaluarán las acciones adoptadas por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio (CPCCS-T), del cual Julio César fue su presidente. Posiblemente ésta, su última etapa en el servicio público, será la más convocante de pasiones.

Los defensores del correísmo continuarán objetando y resistiéndose a la cesación de las ex autoridades de los organismos de control y justicia, de sus militantes, aduciendo que se trata de persecución política y no faltarán miserables que festejan el deceso de Trujillo, un hombre de moral gigante.

Desde la otra orilla se valorará como positiva la descorreización del Estado impulsada por el CPCCS-T, como fue el mandato de la Consulta Popular de febrero de 2018, incluso desde aquellos críticos que plantean que la reinstitucionalización democrática del Estado está inconclusa.

Tan falso es afirmar que todo viejo es caduco, como también lo es que todo muerto es bueno. Lo indudable es que la quijotesca vida de Julio César Trujillo, aún avejentada, fue buena y será recordada como la de un hombre que luchó hasta sus últimas horas por las causas justas: la democracia, los derechos humanos y los de la naturaleza.

 

Francisco Escandón Guevara

Email:                      fcoescandog@gmail.com

fescandonguevara@yahoo.com

Blog:                        fescandonguevara.wordpress.com

Twitter:                 @PanchoEscandon

Facebook:            https://www.facebook.com/francisco.escandonguevara

ARROZ VERDE

ArrozVerde1

En los últimos quince años el capitalismo de los países latinoamericanos sufrió cambios. Ese proceso estuvo orientado por las demandas del sistema mundial, que delegó a los gobiernos de los países dependientes la construcción de infraestructura que abarate los costos de producción.

A ello le llamaron demagógicamente progreso, desarrollo y hasta revolución, pero en la realidad se mantuvo la estructura de poder y se aceleró el enriquecimiento de los grandes grupos económicos a un ritmo superior que las anteriores décadas.

Al Estado lo sacudieron de los polvos de la crítica neoliberal y lo vistieron con elegantes trajes para protagonizar la modernización capitalista de puertos, aeropuertos, carreteras, hidroeléctricas, etc.

Esas obras alimentaron la popularidad de los caudillos y  fueron el elemento distractor perfecto para incubar la corrupción del sistema de coimas, de las obras mal hechas no fiscalizadas y hasta de los sobreprecios.

Además los gobernantes, progresistas o neoliberales, contaminaron el sistema electoral con plata de las empresas que entregaban aportes económicos a cambio de ser beneficiarias de los contratos con el Estado.

Los resultados de ese juego macabro son las campañas multimillonarias que enajenaron a los votantes. El dinero sucio definió quién era el presidente, los asambleístas o alcaldes, es decir, una parte de los electos representan a los intereses de empresarios corruptos.

Los organismos electorales y judiciales no detectaron estas irregularidades, su inacción puede ser hasta considerada como complicidad de un aborto de democracia dominada por una oligarquía inmunda que controla el poder del Estado.

Lo cierto es que continúa la impunidad. En el nuevo escándalo ecuatoriano conocido como Arroz Verde 502 sólo unos cuantos meseros están detenidos, los ayudantes de servicio siguen libres, el jefe de la cocina está prófugo en Bélgica y la cirugía mayor contra la corrupción cae en descrédito por sus escasas respuestas ante las denuncias de Ina Papers.

 

Francisco Escandón Guevara

Email:               fcoescandog@gmail.com

fescandonguevara@yahoo.com

Blog:                 fescandonguevara.wordpress.com

Twitter:            @PanchoEscandon

Facebook:        https://www.facebook.com/francisco.escandonguevara