LAS NEGOCIACIONES DEL TLC

IlustraciónTLC

La producción en el capitalismo es caótica, tan anárquica que genera constantes crisis económicas de sobreproducción relativa de mercancías, es decir, hay un sinfín de productos, bienes y servicios que se ofertan para el consumo, pero no pueden ser comprados por los bajos salarios de las masas trabajadoras.

Una de las salidas temporales que los monopolios internacionales idearon para solucionar esas crisis es el libre comercio internacional, íntimamente ligado al neoliberalismo. Desde entonces se imponen acuerdos que garantizan, a los países poderosos, exclusividad de mercados en los países dependientes.

Alrededor de esa lógica los grupos de poder justifican la firma de Tratados de Libre Comercio (TLC), mismos que han significado en varios países pobres el reemplazo de la actividad productiva por la economía comercial, cierre de fábricas, masivo desempleo, privatizaciones, la pérdida de soberanía y seguridad alimentaria, precarización de las condiciones de trabajo, cesión de la jurisdicción de conflictos a tribunales de arbitraje internacional (tal como sucede en el caso Chevron), etc.

Ese es el precio de los TLC para los países dependientes, además hay suficientes testimonios para describirlos como acuerdos comerciales suscritos por economías equiparables a los tiburones y otras tan parecidas a pequeñas sardinas.

Por eso es cuestionable que el régimen promueva la firma del TLC con los Estados Unidos de Norteamérica, pues de concretarlo sería un lento suicidio de la frágil economía del Ecuador, que apenas representa ocho horas de la producción del país anglosajón.

Consecuentemente, el actual gobierno no hace más que prolongar y profundizar la apertura comercial como fue el objetivo en la larga noche neoliberal y durante el correísmo. Tan sólo en la anterior década se firmaron nueve acuerdos con China y uno con la Unión Europea.

Sin embargo, la administración Trump y los consorcios yanquis no está dispuestos a ceder su patio trasero y hacen de las declaraciones del ex Secretario de Estado, Collin Powell, su catecismo: “garantizar para las empresas norteamericanas, el control del territorio que va desde el polo ártico hasta la Antártida y el libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, a nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio.

Así de evidentes son las pugnas imperialistas por las zonas de influencia y control en el planeta.

En ese juego de intereses la oligarquía ecuatoriana es cómplice, pero olvidan que en el año 2006 ya fracasaron las negociaciones del TLC con los Estados Unidos de Norteamérica, la movilización popular derrotó estas pretensiones neo colonizadoras.

 

Lcdo. Francisco Escandón Guevara

Email:        fescandonguevara@yahoo.com

fcoescandong@gmail.com

Twitter:    @PanchoEscandon

Facebook: francisco.escandonguevara@facebook.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s